No se si fueron los nervios pero durante el trayecto se me
caló el coche más de una vez, provocando las constantes burlas de Dani.
Dani: dios –riéndose – a ti te regalaron el carnet ¿no?
Yo: ya te estas pasando –poniendo moritos –una más y te dejo
en la estacada.
Me miró fijamente y aunque intenté hacerme la dura se me
acabó escapando la risa.
Por fin conseguí aparcar, bajamos del coche y fuimos al
cine.
Una vez allí nos dispusimos a escoger una película. Entre las
16 que estaban en cartelera.
Dani: ¿Qué quieres ver? –siendo todo un caballero.
Yo: -miré la cartelera, había una que me llamada demasiado
la atención “querido John” una película de amor basada en un libro. Pero dudo
que Dani sea un romántico así que opto porqué escoja él –me da lo mismo.
Dani: ¿segura? –asentí y él echó un vistazo a los carteles –pues
entonces, “Querido John” –sonrió como una idiota al escuchar que escoge la
misma película que yo quería.
Yo: me parece perfecto.
Se adelanta para comprar las entradas, mientras yo le
observo con una sonrisa en la cara. A los pocos minutos vuelve acercarse a mí
con las entradas en la mano y entramos al cine.
Durante toda la peli no cesaron las miradas cómplices, las
sonrisas tontas, las risas por tonterías…
A medida que se acercaba el final la película se convertía
cada vez más en un dramón. Yo soy muy sensible así que constantemente hacía un
esfuerzo para que no me cayeran las lágrimas. No era el mejor momento para
dejarse llevar por las emociones.
No se como pero conseguí aguantar toda la peli sin llorar. Una
vez salimos del cine Dani decidió invitarme también a cenar.
Fuimos a un restaurante cerca del cine, era un italiano. Al llegar
Dani me retiro la silla, para que me sentara. Eran detalles tontos pero que hacían
que me estremeciera.
Durante la cena hablamos de todo un poco, de como llegamos
ambos al mundo de la tele, de como nos afectaba la fama, de nuestra vida…En general
hablamos de todo lo que se suele hablar en una primera cita.
Cuando terminamos de cenar, fuimos a mi coche. Una vez
puestos en marcha le lleve de regreso a su trabajo, ya que, había dejado su
coche en el aparcamiento de los estudios.
Al llegar a nuestro destino, aparqué el coche. Se acercaba
el peor momento de la noche, o quizás el mejor. Todavía lo desconocía. Después de
un silencio bastante tenso él tomó la palabra.
Dani: bueno, gracias por traerme –desabrochándose el
cinturón –lo he pasado muy bien.
Fue entonces cuando se acercó a mí para despedirse con dos
besos. Mientras se acercaba podía sentir que el corazón estaba a punto de
salirme por la boca.
Me dio dos beso, uno en cada mejilla, pero despacio como si
no tuviera prisa. Cuando termino de despedirse se alejó de mi cara poco a poco
hasta quedarse justo delante de mi.
Estaba a menos de dos centímetros de boca, nuestros ojos intercambiaban
miradas con pequeños vistazos a nuestros labios. Se acercó todavía un poco más,
hasta llegar a rozar mis labios. Instintivamente al verle tan cerca cerré lo
ojos dando por sentado que iba a lanzarse pero…
Dani: no puedo –tras esas palabras mis ojos se abrieron como
platos, él se apartó bruscamente y se llevo las manos a la cabeza y yo me había
quedado completamente paralizada –no soy como crees.
Yo: ¿Cómo? –no entendía nada.
Dani: que no soy un príncipe azul. Soy todo lo contrario –me
miró fijamente –hace menos de un minuto podría haberte besado, bajar de este
coche, llamarte un par de veces más y terminar dándote la patada, como hago con
todas–agaché la mirada – pero realmente creo que eres una chica alucinante y no
te mereces eso. No te mereces que un cabrón juegue contigo, con tus
sentimientos. No te mereces que alguien como yo te enamoré y luego te deje
tirada –haciendo un esfuerzo todavía mayor que durante la película para no
llorar.
Yo: no hace falta que me sueltes el mismo discurso que le
sueltas a todas –incapaz de mirarle.
Dani: te equivocas, yo no suelto discursos a nadie.
Yo:¿y por qué a mi? –lo miré fijamente.
Dani: para que huyas, porque no quiero hacerte daño –resoplé
incrédula.
Yo: ¿sabes que es lo que realmente creo? –me preguntó con la
mirada –que el día que me viste, sentiste exactamente lo mismo que yo. Por eso
lo recuerdas… pero como tu has dicho eres un cabrón y estas “orgulloso” de
serlo y ¿sabes por qué no me has besado? Porque sabes que si lo hubieras echo
habrías tardado dos minutos en enamorarte de mí… Por eso me sueltas tú mierda
de discurso ensayado miles de veces en tu casa. Ese discurso que preparabas por
si llegaba el día que encontrabas algo que realmente valía la pena y te hacía
tambalear tu mundo. Por qué eres un cobarde y sabes que si te enamoras puedes
sufrir y tú no estas dispuesto a correr ese riesgo ¿verdad?
Dani: puede que tengas razón en todo lo que has dicho, pero
me gusta esta vida y no quiero cambiarla.
Yo: espero que tengas suerte siendo un cabrón y volando de
flor en flor –por primera vez le miré con odio.
Dani: y yo espero que encuentres a tu príncipe azul –puso la
mejor de sus sonrisas y se acercó a mi para intentar darme un beso en la
mejilla pero yo me aparte. Resopló, yo permanecí inmóvil sin mirarle hasta que
el decidió bajar de mi coche.
Este amor escondido
algún día saldrá
a la luz del día
y ese día, amor mío...
Todas las mañanas
serán tuyas,
te lo prometo y te lo firmo,
confía en mí, amante mía.
Y te llevaré por los caminos
como una bandera al viento.
Pero ahora no... No puedo,
tengo miedo...
Y tú sabes por qué.
algún día saldrá
a la luz del día
y ese día, amor mío...
Todas las mañanas
serán tuyas,
te lo prometo y te lo firmo,
confía en mí, amante mía.
Y te llevaré por los caminos
como una bandera al viento.
Pero ahora no... No puedo,
tengo miedo...
Y tú sabes por qué.
Dani, tío... ¿por qué la cagas? No la cagues.
ResponderEliminarUn abrizo
Daniii!!!! Comemele la boca y hombre!No la cagues :S Increible me encanta :) Siguiente
ResponderEliminarUn beso
Joder Daniel, dale un morreo y santas Pascuas xD
ResponderEliminarSiguiente, me encanta.