jueves, 17 de mayo de 2012

capítulo 11: me quiere


Tras una decepción, tras una nueva desilusión, la vida sigue. El tiempo se convierte en tu aliado tanto para bien como para mal. Te ayuda a olvidar el pasado pero también ayuda a que la otra persona te olvide, y no nos mintamos todos, absolutamente todos en ese sentido somos unos egoístas. Queremos olvidar pero nos duele pensar que nos olviden. Queremos ser felices, volver a enamorarnos, pero nos duele pensar que la otra persona pueda enamorarse.

De alguna manera, aunque haya terminado una historia, aunque quizás haya sido tan breve que ni siquiera se pueda llamar historia, aunque hayamos entrado en la vida de alguien únicamente unos días… nos creemos con derecho de quedarnos siempre en su vida, queremos ser un recuerdo contante, queremos que se acuerde de nosotros.

A la vez deseamos que él, sus locuras, sus palabras, sus miradas, sus casi besos, sus besos enteros, todo lo que te dio, todo lo que no supo darte...  Deseamos que todo eso no ocupe ni un minuto nuestra mente y  hacemos cualquier cosa para conseguirlo.

Es entonces cuando empiezas a salir noche tras noche intentando creer que eso te ayuda. Crees que si pasas el mínimo tiempo posible sola su recuerdo no aparecerá. Y lo consigues por momentos y crees que eres feliz, crees que le has olvidado pero siempre hay algo por insignificante que sea que al final del día te recordara a él.

Yo estaba en esa época de mi vida, salía me divertía y al final del día lo recordaba… cada vez con menos intensidad pero lo recordaba. Una parte de mi vida se había quedado en esa noche esperándole y no sabía como recuperarla.

Hasta que un día conoces a alguien, alguien diferente, alguien que se fija en ti y te sonríe. Alguien que aparece de la nada y parece un doctor que aunque no lo sepa ha venido a curar tus heridas.

Esas que el pasado te hizo, esas que creías que nunca iban a cicatrizar… esas que esa persona consigue que dejen de dolerte y aunque no es él. Aunque no es ese por el que perdiste la cabeza, es alguien. Alguien que te hace pensar que querer a alguien más es posible.

Yo conocí a ese alguien hace un par de meses y ahora esta dormido a mi lado. Se llama chino, es el cantante de un grupo que esta empezando SuperSubmarina, aún recuerdo como entro en mi vida.


Estaba haciendo un repor y en el photocoll se acercaron unos chicos. Yo no sabía quienes eran, así que no les entreviste. Pero Chino no estuvo de acuerdo.
Chino: ¿no vas hacernos unas preguntitas?
Yo: -agachando la mirada con vergüenza – veras…
Chino: no sabes quienes somos ¿no? –asentí con una sonrisa –tranquila que con el tiempo nos conocerás... España entera nos conocerá.


Desde el primer momento me pareció un chico atrevido, un chico decidido que sabía lo que quería en la vida y no iba a parar hasta conseguirlo.

Y no me equivocaba poco a poco su grupo iba haciéndose más conocido y a mi me encantaba estar a su lado observando como sus sueños se hacían realidad.

Al principio lo apoyé como una amiga pero el tiempo nos fue uniendo hasta ser algo más… ahora somos una pareja. Reconozco que le ha costado mucho conseguirme. 

Durante muchas semanas seguía pensando en Dani, en que volvería, en que empezaríamos algo juntos pero el tiempo pasaba él no apareció y yo decidí ser feliz.

Chino era ese príncipe azul que todas queremos. Me cuidaba como nadie lo había echo antes y no había día que tuviera un detalle bonito conmigo, desde que nos conocimos siempre ha estado a mi lado...


Acaba de besarme por primera vez, notaba como temblaba, como sus labios tenían miedo a mi rechazo. Fue un beso dulce, sin pretensiones de nada más. Parecía que con besarme tenía más que suficiente…
Chino: te dije que siempre consigo lo que quiero –a dos centímetros de mi boca sonriendo como un niño pequeño después de besarme.


Y vaya si lo consigue. Llevo una semana en el piso que alquiló hace poco en Madrid. Mientras está de promoción con su grupo.

Vuelvo a observarle sigue durmiendo. No quiero despertarle quiero mirarle, mirarle una y otra ves hasta… iba decir una locura pero es la verdad. Quiero mirarle hasta conseguir sentir lo que sentía al mirarle a él.

Él, Dani, otra vez volvía a mi mente a pesar de todo. Inevitablemente empiezo a pensar si quizás habrá empezado algo con alguien. Nada más pensarlo me rio sola ¿Dani con pareja? Eso sería imposible. Como mucho estará despertando al lado de la que consiguió tras una larga noche de juerga.

Sacudo mi cabeza intentando sacarlo de mi mente pero es en vano. ¿Cómo puedo olvidar algo que todavía no ha tenido lugar? Eso es lo que más de duele de Dani. Nada más verle mi cabeza empezó a imaginar mis situaciones a su lado, situaciones que nunca pasaron, que sé que nunca pasaran pero que seguiré soñando noche tras noche.

Aunque ahora este con chino. Aunque sea feliz, aunque tenga a mi lado al chico perfecto, él sigue estando ahí. En el mismo lugar de siempre, anclado en mi corazón, sin manera de echarle… pero ahora he aprendido a estar sin él.

Vuelvo a mirarle y pienso “me quiere” sé que haría todo por mi. Me quiere y no tiene miedo a demostrármelo todos los días. Sonrió y me recuesto en su pecho, sé que no estoy enamorada, pero le quiero a mi manera y por ahora es más que suficiente.

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