Pasaron los días y era una tontería pero cada noche, antes
de dormir encendía el ordenador para ver su programa.
Gracias a verle tarde tras tarde descubrí un demasiadas
cosas sobre él. Descubrí que imitaba más de 200 voces, entre las que incluía “famosos”
que solo él recordaba. Descubrí que era un chico alegra, divertido y todo un rompecorazones.
Quizás esa última información fue la que me llevó a tomar la
decisión de olvidarle. Fue lo que me hizo entender que nunca volvería a verle
más a allá de una simple pantalla de ordenador.
Sé que os preguntareis que porque ahora que sabía quien era,
donde trabaja y todo ¿por qué no iba a buscarle? La respuesta es muy sencilla. No
iba porqué al igual que yo, seguramente el me habría visto alguna vez durante
estos 6 meses en televisión. Y seguramente ni siquiera me habría reconocido.
Seguramente
yo fui una chica guapa que vio un día en un metro y le sonrió, como le habrían
hecho mil más a lo largo de su vida.
Nada más que eso, por esa sencilla razón no iba a ir a
buscarle, no iba a hacer absolutamente nada. Simplemente me conformaría con ver
su programa por la web y sonreír imaginando las mil locuras que podría hacer a
su lado. Locuras que acabarían reduciéndose a lo sueños.
Esa era la teoría, olvidarme de un amor absurdo por un
desconocido que no se había molestado en saber nada de mí en todo ese tiempo. Seguir
como si aún no hubiera descubierto de casualidad quien era, hacer mi vida y ¿Por
qué no? Enamorarme de alguien “real”.
Era viernes, hacía un mes que el selo y TLJ estaban
compitiendo en el mismo horario y por el momento teníamos audiencias bastante
parecidas. Parecía que eso no le importaba a nadie y el programa seguía exactamente
igual.
Ese fin de semana iba a pasarlo con mi mejor Irene en
Mallorca, ambas habíamos planeado un fin de semana de confidencias, alcohol y diversión.
Irene era la única que sabía la historia del desconocido, es decir de Dani, y
estaba completamente de acuerdo conmigo en la idea de olvidarle.
Salí de los estudios después de despedirme de todos hasta el
lunes, fui rumbo a mi coche y antes de abrir la puerta una voz detrás de mí me
detuvo.
*: Hola, Cristina Pedroche –al principio, mientras
permanecía de espaldas me asusté. Nadie de la redacción me llamaba por mi
apellido. Contuve mi miedo y di media vuelta. Fue entonces cuando volví a
verle. Exactamente igual que la primera vez, con su pelo despeinado, sus ojos y
su sonrisa perfecta.
Yo: Hola, Dani Martínez –a los dos se nos esbozo en los
labios una sonrisa.
Dani: -respirando aliviado –por lo menos sabes quien soy.
Yo: ¿cómo no iba a saberlo? si te has convertido en todo un
nuevo ídolo adolescente –los dos volvimos a reinos.
Dani: ya, bueno –agachando la mirada –tenía la esperanza de
que me reconocieras por algo más que porqué salgo en la tele…
Yo: ¿tendría que conocerte por algo mas? –sabía perfectamente
a que se refería pero quería escucharlo de su boca.
Dani: supongo que no –cada vez sonaba más abatido, como el
que se presenta a un lugar esperando recibir el cielo y se da con un canto en
los dientes.
Yo: ¿supones? –pícaramente, para intentar que se diera
cuenta que sabía a que me refería.
Dani: si, bueno te dejo que debes tener prisa y yo he
quedado con un amigo.
Yo: ¿un amigo? –me decepciono pensar que no estaba allí
exclusivamente por mi.
Dani: si, Dani Mateo, tu compañero –sonrió tímidamente y se
acercó a mi. Me dio dos besos, uno en cada mejilla, mientras yo permanecía
completamente rígida intentando reaccionar ante esa nueva situación –espero volver
a verte.
Vi como se iba lentamente y subconscientemente grité la
siguiente pregunta.
Yo: ¿y tu? –girándose hacia mi - ¿también me has reconocido
por la tele?
Dani: ¿yo? –sonrió pícaramente, pero no se acercó a mi. Así
que esta vez fue él el que gritó para que lo escuchara–hace 7 meses, metro de
Madrid… TÚ Y YO.
Ya me engañchado a esta istoria y solo llevas 3 capitulos.
ResponderEliminarSige asi y te saldra ina historiaca del cagarse de buena pero, ESCRIBE YA PLIIIIIIIIIIIIIIS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!