Me quedo paralizada soy incapaz de encontrar la respuesta adecuada. No puedo verme pero se perfectamente que me acabo de poner roja, muy roja, como un tomate.
Por suerte Dani se da cuenta e intenta arreglar la situación.
Dani: tranquila -dice al fin - que si no te encanto, ya te encantaré -pronuncia con una sonrisa picara.
Anna: a ti no hay quien te cambie - gracias a Anna y a su "ayuda" ya no me veo obligada a contestar.
Tras unos minutos salgo de maquillaje no sin antes dedicarle una última mirada asesina a Dani, por el mal trago que acababa de hacerme pasar.
No había llegado todavía al camerino cuando me vibro el móvil... era un whatshap.
"a mi no me mires así... y no me odies que esta tarde te compenso"
Contesté al instante...
"ya te dije que esta tarde tengo repor..."
"lo sé, pero también sé que solo es una rueda de prensa y en una hora como máximo estas lista"
"me espías?"
"no... solo intento mantenerme informado y conocer tus movimientos..."
"no intentes que quede bonito... me espías y punto"
No tardábamos más de un minuto en contestarnos y parecía ridículo ya que lo tenía a tan solo unos metros de mi...
"vale, lo reconozco... te espió... pero tengo mis motivos"
Me acomodo en el sofá de mi camerino antes de contestarle.
"¿ah sí? y cuales son si se puede saber"
Esta vez no me contesta al instante, intento no ponerme nerviosa pero es inevitable. A los pocos minutos llaman a mi camerino y abro la puerta sin despegar la mirada del móvil. Solo espero su respuesta que no llega.
*: puede saberse... -oigo la voz de Dani y alzó la mirada para contemplar que el que acaba de llamar a la puerta es él.
Sin esperar mi respuesta cierra la puerta y me lleva al sofá, donde me tumba y cae lentamente sobre mi.
Dani: te espío -dice susurrando en mi oído - porque gracias a que lo hago, sabía que estabas sola y he podido venir hacer esto - robando un beso de mis labios - te espío para asegurarme de que no inventas ninguna excusa para no verme - sus labios se dirigen a mi cuello - te espío porque siento una maldita necesidad de saber a cada rato donde estás - desvía sus besos hacía el otro lado de mi cuello - te espío casi desde que te conozco - esta vez besa mi mejilla - sin que te des cuenta siempre sé y he sabido de ti...-beso mi otra mejilla - no quiero que pienses que estoy loco, pero...
Yo: pero nada...
Esta vez soy yo la que busca sus labios y los besa ferozmente, mientras intento colocarme encima de él.
El sofá es tan pequeño que al intentar girarme termino tirándonos a los dos al suelo.
Dani: ¿te has echo daño? - pregunta aguantándose la risa.
Yo: un poco - colocándome encima suyo sin importarme que estábamos en el suelo - pero si me espías tanto, supongo que sabrás como curarme...
Sonrió picaramente y casi sin darme cuenta vuelvo a estar debajo suyo, Dani empieza a recorrer mi cuerpo con dulces besos, mientras aprovecha para quitarme poco a poco la ropa que llevo puesta.
Cuando se deshace de todo vuelve acercarse a mis labios y justo antes de besarme. Justo antes de hacerme suya...ocurre.
Dani: yo también te quiero...
Pronuncia esas palabras y vuelve a besarme, como si no hubiera dicho nada importante, como si no se hubiera dado cuenta que tras pronunciar esas palabras ha paralizado mi mundo, sin darse cuenta que todo ha cambiado...
Y todo vuelve a empezar, te das cuenta de que vuelves a ser esa niña inocente que ya estuvo en sus brazos hace mucho tiempo. Vuelves a su lado y ahora que vuelves, confirmas que ese sentimiento no lo sientas tu sola confirmas que te quiere, aunque en el fondo ya lo sabías... pero quizás, quizás necesitabas que él lo dijera.
Lo necesitabas, para conseguir que todos tus miedos desaparecieran, lo necesitabas para volver a creer en él.
Tras su "te quiero" todo vuelve a darte igual. Deja de importarte el mañana y estás dispuesta a vivir el presente y nada más. Vives el presente porque estás segura de que el presente es él... y aunque no quieras reconocerlo sabes que aún queda un larga camino para que este presente se convierta en tu futuro.... en tú siempre.