sábado, 30 de junio de 2012

capítulo 26: no sirve



Un par de semanas después estábamos a punto de estrenar el programa. Ese día fui incapaz de comer, estaba demasiado nerviosa, incluso diría que más que el primer día del selo…

Durante las últimas dos semanas habíamos ensayo el primer programa hasta decir basta, así que aparentemente no tenia porque estar tan nerviosa pero era inevitable.

A pesar de los nervios conseguí que el primer programa fuera perfecto, para mi sorpresa Dani participo más que nunca el rato que estuve en plato. Al contario que en los ensayos no se limito a leer solo el guion sino que también interactuó conmigo, haciendo que los nervios desaparecieran y todo fuera más fácil.

Tras el primer programa habíamos decidido quedar todos para cenar y celebrar que todo había salido bien. 

Estaba a punto de irme a casa a cambiarme cuando una vez más escuche algo que no debía.
Anna: ¿vienes esta noche?
Dani: no lo se… no me apetece.
Anna: Dani no puedes encerrarte porque Lara te haya dejado.

¿Qué Lara le ha dejado? Salí de mi camerino dando un portazo. Sacudiendo la cabeza convenciéndome a mi misma que el hecho de que Lara le hubiera dejado no tenía que importarme, que esa situación no iba a cambiar nada entre nosotros…

Durante la cena pude ver como todo el mundo intentaba darle ánimos a Dani, al parecer la ruptura con Lara le había afectado más de lo que todos esperaban.

Estaba casi enfrente suyo observando como era incapaz de levantar la mirada del plato. Una parte de mi quería ir hablar con él, preguntarle que había pasado y estar a su lado, pero otra parte era consciente que mantenerme alejada de él iba a ser lo mejor para no seguir haciéndome daño.

Por suerte o por desgracia Raúl se acercó a mí, sacándome de mis pensamientos.
Raúl: esta jodido ¿eh? –señalando a Dani.
Yo: eso parece –sin apartar la mirada de Dani.
Raúl: si ya es duro que te dejen, cuando lo hacen por otro es peor.
Yo: ¿Cómo? –mirándole fijamente.
Raúl: ¿no te has enterado? –Negué con la cabeza – Lara le ha dejado por su expareja.
Yo: ¿por Sergio? – sabía por las revista que hacía poco Lara había mantenido un romance con el jugador del Real Madrid Sergio Ramos.
Raúl: ese mismo…
Yo: pues vaya… - todavía no podía creerlo.

Raúl no me dio más detalles, simplemente cambio de tema, pero yo durante el resto de la cena no pude dejar de pensar en esa conversación. No puede dejar de pensar en el motivo de la ruptura entre Lara y Dani.

Terminamos la noche de copas en una discoteca cercana, no se como pero consiguieron convencer a Dani para que viniera con nosotros.

Una vez dentro del local Dani se dedico a estar todo el rato apoya en la barra, sin moverse y siempre con una copa en la mano. Hasta que no aguanto más y salió del local despavorido.

Y en ese momento no pude aguantar y salí tras él. Fue un impulso llevaba toda la noche deseando hablar con él, decirle que a pesar de todo estaba ahí, decirle que no soportaba verlo así…

Lo encontré sentado en la acera y sin pensarlo me senté a su lado.
Yo: ¿Cómo estás? – sorprendiéndose al verme.
Dani: bien –haciendo una mueca.
Yo: siento lo de Lara…
Dani: ¿tú también te has enterado? – desviando la mirada hacia la carretera.
Yo: las noticias vuelan –sonriendo – y sobretodo si son malas –levantadme para volver dentro con los demás – en fin – mirándole por última vez – si necesitas algo estoy aquí.

Estaba a punto de volver a entrar al local cuando se giro para hablarme.
Dani: ¿sabes? Hay algo que siempre admiraré de Lara –sus palabras me sorprendieron y volví a sentarme a su lado.
Yo: ¿Qué?
Dani: ella se dio cuenta de que seguía enamorada de Sergio y me dejó. Me dejó sin pensarlo, aun sabiendo que quizás Sergio va a volver a fallarla… -le interrumpí.
Yo: ¿y?
Dani: yo no fui capaz de hacerlo –me miro fijamente – sé que te quiero desde que te conocí, pero no he sido  capaz de luchar por ti…

Se acercó a mí lentamente hasta llegar a estar a un par de centímetros de mis labios pero en ese momento me  aparte.

Dani: no me digas que llego tarde… -buscando mi mirada suplicante.

Yo: no es que llegues tarde, es que si Lara no te hubiera dejado no estarías diciéndome esto – volví a ponerme de pie esta vez para irme de verdad – como tú has dicho antes ella si tuvo valor a dejarte, tú no. No lo tuviste y al no tenerlo me perdiste… es muy fácil decir que me quieres ahora y ahora no sirve.

jueves, 28 de junio de 2012

capítulo 25: dejarme ir



Decidimos ir a cenar a un MCauto, una vez con la comida dentro del coche, Dani condujo hacia un parque que estaba bastante cerca. Cogimos la comida y nos sentamos en un banco.

Desde que cogiéramos el coche no habíamos hablado prácticamente nada, los dos queríamos estar en ese lugar con el otro pero la tensión se podía cortar con un cuchillo.

Mientras cada uno comía su hamburguesa decidí ser yo la que empezará hablar.

Yo y Dani: - a la vez – oye…
Yo: -sonreí al ver que habíamos hablado a la vez – dime.
Dani: no, dime tú –devolviéndome la sonrisa.
Yo:  - solo se me ocurría una pregunta - ¿Por qué has venido a buscarme?
Dani: ya te lo he dicho antes, estaba con Lara y no podía dejar de pensar en lo que había pasado en tu camerino y en que estabas con Miguel… -le interrumpí.
Yo: ¿y porque saliste corriendo después de lo que paso? – le miré fijamente.
Dani: - agachando la mirada – por Lara – apoyando los codos en sus rodillas y escondiendo la cabeza – porque lo que paso no debió pasar – sin cambiar de posición me miró – pero es que si te tengo cerca no me puedo controlar, me pueden las ganas de tenerte…
Yo: -apoyando mi espalda en el respaldo del banco  y terminando la frase por él– pero no vas a dejarla.
Dani: -escondiendo la cabeza de nuevo – no…

Tras escucharle no lo pensé ni dos minutos y me levanté para irme pero me detuvo.
Dani: espera –cogiéndome del hombro.
Yo: no –soltándome y cruzándome de brazos - ¿sabes cual es tu problema? – no deje que contestara – que eres un egoísta de mierda, que no puedes verme con otro porque te crees que soy de tu propiedad – alzando el tono de voz – y hasta esta noche era cierto, porque aunque no seguíamos juntos te seguía esperando – a punto de llorar por la rabia – pero ya no, estoy cansada de que des siempre un paso adelante y 250 atrás. Cansada de que siempre que crees que puedes perderme aparezcas,  me beses, estemos juntos y después te acobardes y vuelvas a desaparecer en el momento en el que te das cuenta que sigo loca por ti – acercándome a él y hundiendo mi dedo índice en su pecho – que sigo viviendo para ti.
Dani: -cogiendo mi mano colocada en su pecho – no es eso…
Yo: -soltándome bruscamente – si es eso –secándome de las lagrimas – así que por favor esta noche déjame ir y vete de mi vida…
Dani: no puedo – en un suspiro.
Yo: ¿no puedes? –negó con la cabeza mientras se mordía el labio creo que de la impotencia –no te preocupes que me voy yo…

Me giré y puse rumbo a la carreta, al contrario que la última vez Dani me dejo ir y solo esperaba que ahora me dejara ir de verdad.

Le ponía celoso pensar que estaba con otro pero aun así no tenía previsto dejar a Lara. No sé que pretendía pero sé que tenía razón en todo lo que le había dicho. Había venido a buscarme simplemente para asegurarse que seguía loca por él, para que le siguiera esperando eternamente y en el momento en el apareciera alguien que podía gustarme iba a volver para estar conmigo y hacer que volviera a ilusionarme.

Seguí caminando enfurecida dando vueltas a todo lo que estaba pasando hasta que sin darme cuenta llegue a casa.  

Me acosté decidida apartarlo de mí, decidida a odiarle, a ser fuerte y a enamorarme… no sabía de quien pero alguien tenia que aparecer ¿no? Aunque la verdad prefería que apareciera de aquí un tiempo, cuando ya lo hubiera olvidado.

Al día siguiente llegue a plato con ganas de grabar otro piloto y por la tarde salir hacer mi primer reportaje. Nada más llegar cogí el guion y fui a leerlo tranquilamente a mi camerino.

Nada más entrar una vez más empecé a escuchar la conversación que mantenía Dani en su camerino.
Dani: la he perdido.

No sabía a quien se refería ni quien estaba con él en su camerino, pero al contrario que las otras veces decidí no escucharlo, sabía que si lo hacía iba a ver algo en esa conversación que iba a hacer que no pudiera olvidarlo, que iba hacer que lo siguiera esperando.

Me dispuse a seguir leyendo el guion en las gradas del plato pero parecía que el mundo quería que escuchara esa conversación, ya que, a los dos minutos Dani y Anna se sentaron relativamente cerca de mi. 

Supongo que no me vieron porque siguieron hablando como si nada.
Anna: ¿a quien has perdido? ¿A Lara?
Dani: a Cris… -me sorprendí al escuchar de nuevo mi nombre.
Anna: no lo entiendo.
Dani: -haciéndole un resumen de todo lo que había pasado ayer – y me dijo que la dejara ir y se fue…
Anna: por una vez hazla caso – Dani la miró sorprendido – si no piensas dejar a Lara no quieras retenerla a tu lado.

Dani termino abrazando a Anna, supongo que en el fondo él también sabía que tenía dejarme ir, aunque le doliera, aunque nos doliera.

lunes, 25 de junio de 2012

capítulo 24: me mata.


Tras escucharlo me sequé las lágrimas rápidamente y sin pensarlo cogí mi móvil.
Estaba decidida hacer una locura pero es que la rabia me podía, encontré su numero y al instante me contestó.

*: Hola – pensé en colgar pero tenía que seguir adelante.
Yo: Miguel ¿haces algo esta tarde?
Miguel: no ¿por? ¿Quieres ir a dar una vuelta? – sonreí al escuchar que no tenia planes.
Yo: si, por eso te llamo…
Miguel: ¿paso a recogerte a las 7 en tu casa?
Yo: no –ese no era mi plan – ¿porque no pasas a buscarme cuando salga del trabajo?
Miguel: ¿a que hora sales?
Yo: sobre las 6 ¿puedes?
Miguel: claro pero tendrás que darme la dirección de tu nuevo trabajo ¿no?

Se la di y quede con él a las 6. Creo que no hace falta que os explique porque quería que viniera a la salida… pero por si no os ha quedado claro, era para que Dani me viera, si solo había sido un polvo y cada uno iba a seguir su vida quería que al igual que yo él también lo viera.
Mientras grabamos el programa piloto intercambiamos las pocas palabras que el guion nos exigía y ni siquiera nos miramos.

Al terminar me cambie rápidamente y me dirigí hacia la salida. Como suponía el coche de Miguel ya estaba en el parking y en la puerta estaba Dani supongo que esperando a Lara.

Por suerte esta todavía no había llegado así que Dani iba a verme marchar con Miguel que me esperaba apoyado en su coche.

Pase por su lado note como clavaba su mirada en mí, me estremecí y justo cuando pensaba que no iba a decirme nada hablo:

Dani: esta vez el que te recoge si que es Miguel –con las manos en los bolsillos.
Yo: esta vez si –poniéndome las gafas de sol.

Justo en ese momento vimos llegar el coche de Lara.
Yo: veo que esta vez a ti también vienen a recogerte…
Vi como fijaba su mirada en el suelo, lo miré fijamente y tras resoplar incrédula puse rumbo hacia al coche 
de Miguel mientras él se dirigía al de Lara.

Saludé a Miguel con dos besos y por el rabillo del ojo puede ver como al montar al coche, Dani saluda a Lara con un fugaz beso en los labios mientras no dejaba de mirarme.

No voy a contaros como fue la tarde con Miguel, más que nada porque no hay nada que contar. Fuimos a tomar algo a un bar y como buenos amigos que éramos estuvimos toda la tarde bromeando y contándonos todas nuestras movidas.

A la hora de cenar ya estaba en mi casa y tras contarles el primer día a mis padres decidí meterme en la 
cama. No es que tuviera sueño pero dormirme era la única manera que se me ocurría para dejar de pensar en Dani y en Lara.

Cada vez que cerraba los ojos me los imaginaba haciendo el amor, me imaginaba a Dani en su cama como si hace unas horas no hubiera estado conmigo, como si realmente lo ocurrido no hubiera significado nada para él.

Las lágrimas estaban a punto de volver a caer cuando un what me saco de mis pensamientos… y para mi sorpresa era él.
“baja”

Me senté en la cama para volver a leer el what y tras comprobar que no lo había leído mal conteste:
“¿?”

Al segundo respondió.
“estoy en tu portal, baja”

Sin pensármelo los dos veces salí de la cama, por suerte aún no me había puesto el pijama. Pase por el salón y tras despedirme con un “ahora vengo” baje hacia el portal.

Nada más salir del ascensor me lo encontré apoyado en la puerta.
Yo: ¿Qué haces aquí? –abriendo la puerta y dejándolo entrar en el portal
Dani: ¿has estado con él? –parecía muy alterado al igual que esta mañana.
Yo: ¿Cómo?
Dani: que si has estado con el –agarrándome por los hombros.
Yo: ¿y tú con Lara? –plantándole cara.
Dani: yo he preguntando primero –acercándose todavía mas a mi sin soltarme.
Yo: -pensé en mentirle en decirle que si pero al mirarle a los ojos no pude – ni siquiera lo he besado…
Dani: ¿seguro? –incrédulo.
Yo: ya te he dicho que no –ahora fui yo la que pregunte - ¿y tú?
Dani: yo estoy aquí –cogió mi cara entre sus manos pero volví apartarme.
Yo: eso no contesta a mi pregunta…
Dani: estábamos en mi casa viendo una peli mientras yo no paraba de imaginarte con Miguel – agaché la mirada – al terminar la peli Lara empezó a besarme –seguía con la mirada fija en el suelo intentado contener las lagrimas – al principio seguí su juego pero al empezar a desnudarla… -hizo una pausa demasiado larga.
Yo: ¿Qué? –mirándole intrigada.
Dani: simplemente no pude –no se porque pero sonreí al escucharle – no vuelvas hacerme esto…
Yo: - de nuevo no entendía a que se refería - ¿el que?
Dani: no vuelvas hacerme creer que estas con otro y menos después de haber estado conmigo.
Yo: ¿por?
Dani: porque me mata pensarlo…
Yo: tú llamaste a Lara antes que yo –estaba vez fue el que agachó la mirada.
Dani: ¿me escuchaste?
Yo: por suerte o por desgracia en esos camerinos se escucha todo…
Dani: y por eso llamaste a Miguel ¿no?
Yo: ¿también lo escuchaste? –asintió.

Nos quedamos un rato en silencio, sin saber como seguir esa conversación hasta que por fin Dani volvió hablar.
Dani: ¿has cenado?
Yo: la verdad es que si –vi como agachaba la mirada decepcionado – pero no me importaría volver a cenar esta noche.
Dani: -con la mejor de sus sonrisas y abriendo la puerta del portal – vamos.

sábado, 23 de junio de 2012

capítulo 23 : batalla


Me quede de piedra al escucharle, acababa de confesarme sin que él lo supiera que me seguía queriendo y yo no sabia que hacer ahora.

¿Como iba a verle y hacer ver que no había escuchado nada?

Mientras seguía inmersa en mis pensamientos alguien llamo a mi camerino, fui abrir casi sin pensarlo dando por hecho que sería Flo o alguien del equipo que llamaba para que me dirigiera al plato, pero me equivocaba…

Nada más abrir la puerta me encontré con su cara:
Dani: ¿puedo pasar? –asentí y cuando paso cerré la puerta.
Yo: -se le notaba nervioso - ¿Qué pasa?
Dani: Tú –no entendía a que se refería.
Yo: ¿yo? –extrañada.
Dani: si tú y tu puta manía de volverme loco –estaba fuera de si, muy alterado.
Yo: ¿y que se supone que he hecho yo ahora?
Dani: aceptar este trabajo – resople incrédula.
Yo: te recuerdo que antes de aceptarlo fuiste tú el que me dijiste que era una tontería que dijera que no por ti… que lo nuestro no había sido para tanto – empecé a chillar al igual que él.
Dani: es que no lo fue –chillando todavía más que yo y quedándonos frente a frente.
Yo: entonces… ¿que coño haces aquí?

Me acerqué todavía más a él tras el último chillido, su boca y la mía estaban a menos de un centímetro. 

Esperaba ansiosa su respuesta, pero esta no llegaba… empecé a alternar mi mirada de sus ojos a su boca, que seguía estando igual de cerca que antes o incluso más, y él empezó hacer lo mismo.

Sentía que mi corazón se aceleraba por momentos, lo tenía demasiado cerca, fue entonces cuando un escalofrió recorrió mi cuerpo y el miedo de volver a cagarla hizo que terminara agachándola la mirada y dándole la espalda con la intención de separarme de él.

Al segundo de girarme su mano en mi hombro me obligo a mirarle de nuevo y en un suspiro sus labios entraron en contacto con los míos.

La desesperación del tiempo separados, el oído que ambos nos teníamos al no poder olvidarnos, los celos que sentíamos en silencio cuando pensábamos que el otro quizás era feliz. Hicieron que la pasión nos desbordara y que lo que estaba pasando pareciera una pelea. Una pelea de dos cuerpos desesperados que llevaban demasiado tiempo deseando encontrarse.

Sin dejar de besarme me empotro contra la puerta de mi camerino. Mientras bajaba sus besos con mi cuello escuché como con una mano ponía el pestillo de la puerta.

Una vez teníamos la certeza que nadie podía entrar e interrumpirnos sus manos se perdieron en mi cuerpo y la mías se perdieron en el suyo.

Mientras besaba su cuello, el empezó a pelearse con el cierre de mi pantalón… tras unos segundos lo había conseguido y mi pantalón junto al suyo se habían perdido en el suelo.

Fue entonces cuando se separo unos centímetros de mi para mirarme, para preguntarme si estaba dispuesta a seguir a delante… me límite a sonreírle pícaramente y volví atraerlo hacia mi para poder seguir besándole.

Mis manos rodearon su cuello y las suyas se posaron en mis caderas fuertemente, levantando mis pies de suelo y mis piernas terminaron rodeando su cintura.

Una vez entre sus brazos me llevo hacía el pequeño sofá. Termino de deshacerse de mi ropa y unos segundos después ya estaba haciéndome completamente suya.

Sentía su respiración acelerada en mi cuello y por más que lo intenté no puede evitar que se me escapara algún que otro quejido, provocando que me mirara pícaramente mientras se mordía el labio y depositaba su mano en mi boca para intentar que callara.

Y así sin darnos cuenta, sin haberlo planeado, entre respiraciones aceleradas y algún que otro gemido, estábamos a punto de terminar una batalla que no iba a ganar ni a perder nadie.

Por más que lo intentemos en esta vida nada dura para siempre, nada es eterno y los instantes de felicidad terminar y tras estar juntos dos cuerpos se separan.

Y es entonces cuando vuelve el miedo inicial, cuando no sabes que acaba de ocurrir y no puedes imaginarte las consecuencias de tus actos…

Sueñas que al terminar él te abrazará, te dirá que te ha echado de menos, te besará con ternura y ese acto de locura momentánea terminara convirtiéndose en una reconciliación.

Pero como de costumbre Dani no hizo lo que soñaba, al terminar de estar conmigo ni siquiera me miro. Se limito a recoger su ropa por el suelo y vestirse sin decir absolutamente nada, mientras yo contemplaba la escena esperando hasta el último segundo que dijera algo.

Termino de vestirse, saco el pestillo de la puerta, la abrió y tras comprobar que no había nadie en el pasillo desapareció.

Dejando mi cuerpo desnudo, dejando de nuevo su olor impregnado en mi piel y haciéndome llorar una vez.

Miré a mí alrededor, recordé lo que acaba de pasar en estas cuatro paredes. Cogí mi ropa del suelo y mientras me vestía entre lágrimas, esas malditas paredes me hicieron volver a escuchar una conversación dolorosa.


Dani: Mi amor, al final no voy a salir tan tarde ¿Por qué no vienes a buscarme?       

miércoles, 20 de junio de 2012

capítulo 22: Cris



Tras esa tormentosa conversación con Dani tuve claro que iba aceptar la apuesta de Flo. Al llamarlo él se alegró casi más que yo. Ahora ya era un echo en Agosto trabajaríamos juntos.

Una vez firmado mi contrato me fui a pasar el mes de julio a Los Ángeles. Fue un mes maravilloso, un viaje inolvidable…. Conseguí olvidarme del mundo, olvidarme de él y fui feliz.

Aproveche ese mes  para recargar las pilas, para pensar y conseguir hacer frente a todo lo que me esperaba en Agosto y creo que lo conseguí.

En ese viaje descubrí que hay mundo más allá de Dani, descubrí que las heridas se estaban curando, descubrí que aunque seguía doliendo ese dolor cada vez era menos visible, descubrí que estaba lista para ser su compañera, descubrí que podía mirarle y no perderme y los más importante  descubrí que se puede ser feliz sin Dani.

Llegó el día de la primera reunión y aunque estaba nerviosa fui capaz de mantener la compostura.

Nada más llegar a los estudios y bajar del coche vi el coche de Dani. Me temblaron las piernas pero cogí aire y pensé “tu puedes, solo es un compañero” y tras ese pensamiento me dirigí al despacho de Flo, donde íbamos hacer la primera reunión.

Por suerte fui la última en llegar y nada más entrar  Flo vino a darme un abrazo, un abrazo que significaba “estoy aquí y me alegra que estés aquí”

Tras el abrazo de Flo la siguiente en venir a saludarme fue Anna. No la conocía pero me abrazo como si fuéramos amigas de toda la vida.
Anna: bienvenida al equipo –con una gran sonrisa.
Yo: muchas gracias.

Uno a uno el resto del equipo fueron presentándose, todos con una sonrisa, todos me abrazaban para hacerme sentir bien desde el primer momento. Todos menos Dani que permaneció sentado en la silla de brazos cruzados.

Intenté no fijarme en él y dado que él no había tenido valor para saludarme fui yo la que se acercó a él.
Yo: hola –dándole dos besos.
Dani: bienvenida –sin dignarse a mirarme a la cara.

Empezamos la reunión y por más que lo intenté no puede dejar de pensar en su bienvenida. ¿Qué coño le pasaba? ¿Qué le había echo yo para que ni siquiera me mirara? No entendía nada y lo peor es que con su desprecio estaba volviendo a conseguir que pensara en él.  Sacudí la cabeza intentando sacarle de mi mente y centrarme en la reunión.

Tras la reunión, Flo me acompaño para enseñarme mi camerino.
Flo: aquí lo tienes –en la puerta había un cartel que ponía Cristina Pedroche – y yo estoy justo ahí – señalando un par de camerinos más allá – bueno solo nos separa Dani.
Yo: -sonreí forzadamente, en realidad el comentario no me había echo mucha gracia – muchas gracias por todo.
Flo: gracias a ti por haber acertado la oferta – volvimos abrazarnos – bueno te dejo que te instales, en un rato te llamaremos para grabar un piloto.

Entre en mi camerino, no había absolutamente nada más que un pequeño sofá y una burra con algo de ropa… me estire en el sofá y decidí que mañana mismo iba a personalizar el que a partir de hora sería un lugar especial.

Me dispuse a dejarme dormir un rato pero unos gritos procedentes del camerino de al lado me lo impidieron.

*: Anna ya te he dicho que no me pasa nada –enseguida reconocí la voz de Dani.
Anna: estabas bien, haciendo bromas con todos y desde que la has visto… -sabía que se referían a mi.
Dani: desde que la he visto nada…
Anna: desde que la has visto has dejado de sonreír… parece que no la has olvidado –me pegué todavía mas a la pared ansiosa por saber que decía.
Dani: no digas tonterías… yo estoy con Lara –a partir de ese momento supe que seguir escuchando me iba a doler pero no puede evitarlo.
Anna: ¿y? eso no quita que la sigas queriendo…
Dani: y dale –parecía alterado – si la sigo queriendo o no, si la he olvidado o no hace tiempo dejo de importar.
Anna: si te hubiera dejado de importar no te pondrías así.

Escuché como se cerraba la puerta del camerino iba a dejar de escuchar pero volví a escuchar su voz.

Dani: ¿si? –había escuchado su móvil previamente así que supuse que hablaba por teléfono – hola – pegué mi oído todavía más a la pared, ya no estaba chillando y eso me dificultaba oírle bien – ahora vamos a ir a grabar el piloto – aún no sabía con quien hablaba – esta noche no.. quiero estar solo - ¿solo? Empecé a pensar que hablaba con Lara – no, no me pasa nada, simplemente estoy agobiado CRIS – mis ojos se abrieron como platos… ¿acababa de decir mi nombre? – joder Lara lo siento ha sido un lapsus –efectivamente había llamado a Lara, Cris – espera no cuelgues…

No escuché nada más, parecía que Lara tras escuchar mi nombre le había colgado enfadada. Acto seguido Dani descargaba la furia contenida dando una patada no se exactamente a que mientras chillaba:

Dani: ¿porque no puedo dejar de quererla?

domingo, 17 de junio de 2012

capítulo 21: no lo se


Hacía una semana que había terminado SLQH. No exagero si digo que el último programa fue el más difícil de toda mi vida, fue imposible reprimir las lágrimas, es difícil seguir adelante cuando una parte de ti, esa parte que te lo dio todo termina.

Seguramente por eso, para despejarme, para desconectar y para volver a empezar había decidido irme a los Ángeles con unas amigas… aquel era el viaje que había estado planeando toda mi vida y sabia que iba a ser memorable.

Pero antes de ese viaje tenía una reunión importante, el mismo día de terminar el programa recibí una llamada del mismísimo Florentino Fernández, el presentador de tonterías las justas, me dijo que quería hablar conmigo personalmente para comentarme un nuevo proyecto que se traía entre manos.

Todavía no tenia muy claro si había echo lo correcto pero acepte reunirme con él para escuchar su propuesta y una vez puestas las cartas sobre la mesa ya decidiría mi destino.

El lunes a las 12 estaba entrando a los estudios de tonterías las justas, había quedado con Flo en su despecho y aunque no sabía donde se encontraba exactamente confiaba que nada más llegar alguien me dijera donde se encontraba.

La primera persona con la que me encontré fue con el mismo Flo así que no hizo falta preguntar. Mientras me dirigía a su lado hacía su despacho no puedo evitar mirar por todas parte haber si encontraba a Dani, pero no lo vi… seguramente estaría durmiendo.

Flo: siéntate –ofreciéndome una silla en su despacho.
Yo: tú dirás…
Flo: mira Cris, tú sabes que al empezar este proyecto –señalando e poster de tonterías las justas que tenía detrás suyo –intente traerte conmigo pero rechazaste mi oferta porque no querías abandonar a tu equipo.
Yo: cierto –escuchando atenta.
Flo: pues bien ahora este proyecto termina y vamos a empezar uno nuevo, con el mismo equipo en Neox –seguía escuchando detenidamente – y aquí estoy haciéndote la misma propuesta que te hice la última vez.
Yo: ¿quieres que sea tú reportera? –asintió con la cabeza - ¿pero no tenéis ya a Romina?
Flo: Romina es la única que no permanece en el nuevo proyecto… ¿Qué dices?
Yo: no lo se –agachando la mirada tímidamente – me lo tengo que pensar.
Flo: -sonriendo –por lo menos esta vez no has rechazado la propuesta de primeras… piénsalo y cuando lo tengas claro dame un toque.

Sonreí, me despedí de Flo con dos besos y durante el camino hacia mi coche no podía parar de hacerme la misma pregunta ¿Por qué no le he dicho que si al instante? Si me he quedado sin trabajo y es una gran oportunidad…

Como tantas otras veces nada más llegar al aparcamiento la respuesta a mi pregunta apareció delante de mí.
Él, Dani, estaba observando detenidamente mi coche:

Yo: ¿Qué haces?
Dani: coño –asustado tras verme aparecer por su espalda – así que si que es tu coche… ya decía yo que me sonaba demasiado –sonriendo.
Yo: veo que tienes buena memoria  - pasando por delante suyo sin mirarle y abriendo la puerta del coche.
Dani: ¿ya te vas? –haciendo que me detenga antes de subirme al coche.
Yo: si, había quedado con Flo pero ya hemos terminado.
Dani: ¿Qué le has dicho? –me sorprendió su pregunta, no pensaba que lo supiera.
Yo: ¿lo sabes?
Dani: claro, debido a las fotos nuestras que salieron hace un año me preguntó si me importaría tenerte como compañera.
Yo: ¿Qué le dijiste?
Dani: ¿Crees que si me hubiera negado te habría llamado? –Me miro desafiante – le dije que por mi no había problema, que hacía mucho tiempo de esas fotos y… -parecía que no quería terminar la frase.
Yo: ¿y?
Dani: y que tampoco había sido nada importante – sentí un pinchazo en la barriga el escucharle terminar la frase.

Sin decirle nada subí a mi coche pero antes que pudiera arrancar él se apoyó en mi ventanilla.
Dani: ¿le has dicho que si? – bajando la ventanilla.
Yo: le he dicho que lo tenía que pensar –sin mirarle a la cara.
Dani: ¿pensar? –Desconcertado - ¿Qué pasa que no eres capaz de trabajar a mi lado?
Yo: -mirándole furiosa – tú mismo acabas de decir que lo nuestro tampoco había sido tan importante… ¿Por qué crees que eres el motivo de mis dudas?
Dani: dije eso para que no dudara en llamarte…
Yo: ya – incrédula.
Dani: ya te dije el otro día –buscando mi mirada – me equivoque pero te quise… fuiste la primera realmente importante.
Yo: ¿me sigues queriendo? – no sé que estupidez me llevo hacerle esa pregunta.

Nos quedamos mirando fijamente, tenía el corazón en un puño esperando su respuesta, pero esta nunca llegó el sonido de su móvil lo impidió.

Dani: ¿si? –contestando y haciéndome una señal con la mano para que le esperara – Lara si esta noche paso a recogerte – volví a sentir el mismo pinchazo que antes al escuchar su nombre – vale cariño… un beso… te quiero.

Y fue entonces cuando escuches esas dos últimas palabras que le había dicho ella, esas que a mí nunca me dijo, cuando cerré los ojos, sentí el mismo pinchazo que las otras dos veces pero esta vez con el doble de intensidad. Sonreí incrédula al haberme imaginado por un momento que iba a decirme que si, que todavía me quería.

Dani: Cris… -guardando el teléfono en el bolsillo.
Cris: déjalo.

Esta vez arranqué el coche sin pensarlo y salí de allí queriendo escapar. “la quiere” me repetía una y otra vez. Ha conseguido quererla y yo sigo siendo incapaz de acostarme todas las noches sin pensar en él…

viernes, 15 de junio de 2012

capítulo 20: te quise


Había pasado casi un año de mi historia con Dani y Chino. Este último y yo habíamos conseguido ser muy buenos amigos, siempre que venia por Madrid quedábamos para tomar algo y el tiempo que estaba en su tierra nos comunicamos por twitter o por whatshap, la verdad es que era un amigo con todas las letras.

Con Dani… con Dani no tenía a penas relación, no sabía nada de él y no quería saberlo. Lo último que supe fue su último romance con Lara Álvarez y no lo supe por él si no por la prensa. Ya les habían pillado un par de veces y parecía que iban en serio, por lo menos tras la primera portada llego una segunda… señal que a ella no la dejo en la estacada.

Tengo que reconocer que cuando vi esa portada me congelé, reconozco que me dolió, reconozco que seguía queriendo ser yo la chica de la portada a su lado, pero no lo era… y si compre la revista, la primera y las que vinieron después con los dos juntos.

Durante este tiempo hace poco yo también fui portada de revista con Miguel Torres. Un futbolista que simplemente era mi amigo, aunque reconozco que me hizo gracia ver esa portada. Cuando la compre fue inevitable que pensara en él, en si la habría visto, en si la habría comprado, en si como a mi verme con otro le comía por dentro…

Como habréis podido observar a pasado un año y sigo pensando en él… y empiezo a pensar que estaré toda mi vida haciéndolo.

Pero mi vida va más allá de él y ahora estaba a punto de terminar la mejor etapa de mi vida y es que ahora después de más de 1.000 programas Sé lo que hicisteis terminaba. El programa que me había dado todo estaba a punto de terminar y yo no podía evitar que me doliera, pero tenía que seguir haciendo mi trabajo hasta el último día.

Y ahí estaba yo, cubriendo uno de mis últimos eventos como reportera del selo. El evento esta siendo normal hasta que él apareció… no era la primera ve que coincidíamos en un photocall pero nunca habíamos hablado.

Esa noche nada más posar para los fotógrafos presentes noté que clavaba su mirada en mí, me puse nerviosa no sabía que hacer pero termine aguantándole la mirada.

Tras unos segundos así vi como se acercaba hasta donde yo estaba.
Dani: ¿Cómo estas? –aún sorprendida de que me hablara decidí contestar.
Yo: bien… -sin dar más explicaciones.
Dani: siento lo de selo –ahora entendía su acercamiento…
Yo: no pasa nada –con una leve sonrisa – nada es para siempre…
Dani: ya –creándose un silencio incomodo – nosotros también cerramos en chiringuito...
Yo: ¿si? –Sorprendida – pero si os va muy bien…
Dani: ya, pero la productora no se entiende con los nuevos jefes y todo el equipo se traspasa a Neox.
Yo: bueno por lo menos vais a seguir todos juntos.
Dani: si eso si –sonreímos tímidamente.
Yo: bueno pues… voy a seguir con mi trabajo –señalando el micro.
Dani: claro, perdón que te estoy distrayendo –retomo su camino y antes de salir del photocall gritó – me ha gustado verte.

Sonreí como hace mucho tiempo no sonreía, como solo el sabía hacerlo… Seguí con las entrevistas a los famosos y al terminar decidí quedarme un rato en la fiesta del evento.

Había quedado a la salida con Irene mi mejor amiga y cuando vi que se hacía la hora me dirigí a la puerta donde pasaría a recogerme.

Mientras esperaba vi salir a Dani solo, no le llamé ni nada por el estilo, simplemente aparte la mirada, no quería mantener otra conversación igual de tensa que la anterior… ya nos habíamos dicho todo.

Cuando pensaba que ya se había ido noté que se apoyaba a mi lado en la pared.

Dani: ¿esperando a Miguel? – no puede evitar soltar una leve carcajada al escucharle.
Yo: ¿Miguel? –mirándole confundida.
Dani: vamos Cris que os he visto en las revistas…
Yo: ah –haciendo una mueca – entonces supongo que tú estás esperando a Lara ¿no?
Dani: -contrariado por mi pregunta – no está noche esta cubriendo un partido…

Su respuesta me sonó a confirmación de que estaban juntos pero no quise preguntar, si lo hacía iba a pensar que aún me importaba. Tras un breve silencio retomó la palabra.

Dani: -mirando el reloj - ¿va a tardar mucho más?
Yo: espero que no… pero vamos que puedes irte tranquilamente…
Dani: no voy a dejarte sola… la noche es muy peligrosa.
Yo: -mi subconsciente hablo por mí – me dejaste sola hace mucho tiempo.
Dani: y no sabes como me arrepiento – lo miré extrañada por su respuesta – pero de los errores se aprende y gracias al error que cometí contigo he aprendido a luchar por lo que quiero.
Yo: ¿si? – irónicamente.
Dani: si… cuando salieron las primeras imagines con Lara pensé en dejarla en la estacada pero no quería que se repitiera la historia…
Yo: me alegro –aguantando las lágrimas – pero dudo que hayas aprendido de tus errores simplemente será que a ella la quieres de verdad…
Dani: aunque no me creas a ti también te quise –un escalofrió recorrió mi cuerpo – fuiste la primera que quise…

Nos miramos fijamente, mis ojos empezaron a humedecerse… mientras nos mirábamos recordé todo lo ocurrido. Ninguno de los dos decía nada simplemente nos mirábamos hasta que el sonido del claxon de un coche desvió nuestra mirada… era Irene.

Yo: me tengo que ir – encomiándome hacia el coche.
Dani: -mirando hacia el coche y sonriendo – ese no es Miguel.
Yo: nunca te dije que lo esperara a él…

miércoles, 13 de junio de 2012

capítulo 19: ¿amigos?



Salí de casa de Dani llena de lágrimas, echa un mar de dudas, sin saber que hacer… Dani acababa de dejarme tirada y lo peor de todo es que sabía que era mi culpa. Era mi culpa porque fui yo la decidió creerle, la que aposto por él y se enamoro como una ilusa, creyendo que él sentía lo mismo por mi.

Pero no era así, a la vista está, nos pilla una revista y se va. Se va sin más y pretende ser mi amigo ¿mi amigo? ¿Tan poco me quiso que sería capaz de verme solo como una amiga? ¿Y tanto le quise yo que sería incapaz de tenerle a mi lado sin que fuera mio?

Sabía que ambas respuestas eran afirmativas, él no me quiso y yo le amé desde el principio, sin darme 
cuenta, sin querer…

Entre mis pensamientos llegue a casa, me di una ducha rápida y fui a ver a Chino. Todavía no sabía que hacer con él, por un momento pensé en seguir el consejo de Dani y quedarme a su lado única y exclusivamente para no estar sola… pero esa idea se fue de mi mente con la misma rapidez con la que llego, no era lo correcto iba a decirle la verdad.

Chino: Hola –abrazándome en la puerta de su habitación.
Yo: Hola –fría.

Pasamos a su habitación y nos sentamos en la cama. Chino se abalanzo sobre mí para comerme a besos pero me aparte.
Yo: espera – apartándolo de mí – tenemos que hablar…
Chino: eso no suena bien –haciendo una mueca.
Yo: ya –apartando la mirada – verás – volviendo a mirarle y cogiendo sus manos – eres perfecto…  pero cuando te conocí yo ya estaba enamorada de otra persona –vi como agachaba la mirada y soltaba mis manos – hace poco esa persona volvió a mi vida y aunque no estamos juntos… le quiero.
Chino: ¿le conozco? – su pregunta me sorprendió.
Yo: eso que más da…
Chino: simplemente me gustaría saberlo.

Se creo el silencio entre nosotros, no estaba segura de decirle que era Dani. No lo veía necesario, pensaba que sería hacerle más daño y no quería eso… pero tenía derecho a saberlo. Cuando estaba a punto de contestarle le llamaron al móvil.

Chino: hombre Martínez –al escuchar que era él no pude creerlo, sigue siendo tan oportuno como siempre – estoy con Cris pero creo que pasaré la noche solo ¿por?  - me estaba poniendo muy nerviosa, las piernas empezaban a temblarme – joder Dani ¿no te cansas de salir? – no podía creer que llamara a Chino para salir de fiesta ¿a que jugaba ahora? – bueno tío luego te llamo y vemos que hacemos.

Por fin colgó y volvió a sentarse en la cama esperando mi respuesta.
Chino: ¿le conozco? – tras esa llamada decidí decirle la verdad.
Yo: acabas de hablar con él… -se quedó blanco.
Chino: ¿Dani? –Alucinando - ¿estas enamorada de Dani? –asentí agachando la cabeza – pero si Dani no quiere a nadie Cris…
Yo: -no pude evitar ponerme a llorar – lo sé…
Chino: no hay quien os entienda, siempre os enamoráis del malo de la película ¿eh? – Sus palabras me hicieron sonreír – así estás más guapa –acariciando mi cara.
Yo: lo siento…
Chino: el amor es así Cris… a veces ganas, a veces pierdes, a veces empatas… pero no sientas haberte enamorado porque seguro que has sido feliz…
Yo: contigo también he sido feliz.
Chino: -riendo irónicamente – no te mientas, conmigo has estado bien… pero feliz solo has sido con él.
Yo: gracias por todo –dándole un abrazo.
Chino: gracias a ti.
Yo: ¿amigos?
Chino: ahora no… pero de aquí un tiempo seguro –sonreímos y volvimos abrazarnos.

Salí del hotel orgullosa de mi misma, orgullosa de haber dicho la verdad y orgullosa de haber estado con chino… es increíble y ojalá me hubiera enamorado de él.

El miércoles antes de ir a trabajar pase por el quiosco, no pase por casualidad, pase a ver si era verdad que iba a ser portada con Dani. Nada más llegar vi la portada y ahí estábamos nosotros, el titular era “Dani y Cristina Pedroche ¡¡estás liados!!” sonreí al leer el titular y sin pensarlo compre la revista.

Llegué a mi coche y antes de arrancar fui directa al interior de la revista a ver nuestras fotos. La mayoría no se veían bien pero me gustaban, me quede observando las fotografías detenidamente hasta que note que mis ojos se humedecían y la cerré dejándola en la guantera del coche.

Tras aquella fatídica tarde no había vuelto a saber nada de ninguno de los dos, ni de Dani ni de Chino.

Recordé mis ultimas palabras con Chino ¿amigos? Y lo tuve claro, esas palabras salieron solas al ver que siempre iba estar agradecida por el tiempo pasado a su lado, las dije porque sabía que no le quería, porque sabía que ser su amiga no me iba a doler… entonces deduje que aquella tarde Dani me dijo lo mismo porque sentía lo mismo que yo sentí al hablar con chino.

Y como dijo Chino ahora no, pero algún día quizás sea capaz de ser su amiga.


lunes, 11 de junio de 2012

capítulo 18: agobiarme


Era viernes, normalmente los viernes son para mi el mejor día de las semana, pero esta vez hubiera preferido que le viernes no llegara nunca.

Hoy Chino venía a visitarme y sabía que no iba a ser fácil contarle todo lo que estaba pasando con Dani. Llevaba todo el día imaginando en mi cabeza mil situaciones distintas, ensayando una y otra vez lo que le diría e intentando adivinar su posible reacción.

Acababa de terminar el programa y tenía el tiempo justo para ir a casa darme una ducha e ir a recoger a Chino a la estación, pero un mensaje hizo que mis planes cambiaran.
“¿ya estás con chino?”

Sonreí al ver que era Dani y enseguida conteste:
“no… no llega hasta las 7 ¿por?”

No tardo con contestarme:
“necesito verte… es importante”

Esas palabras me asustaron.
“¿Qué pasa?”

No sé porque pero un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, fue una especie de presentimiento, sabía que algo no iba bien.
“ven y hablamos… llama a Chino, dile que tienes que hacer un reportaje y que al terminar te pasas por su hotel”

Sin dudarlo seguí todas las indicaciones que Dani me dio, llame a Chino y para mi sorpresa no se enfado, es más, lo entendió perfectamente y me dijo que me esperaría en el hotel impaciente.

A los 15 minutos ya estaba en casa de Dani. Antes de picar a su puerta respire hondo tratando de quitarme los nervios, ese presentimiento seguía presente.

Dani: Hola – a diferencia de otras veces ese hola no venía acompañado de una sonrisa, cosa que me puso todavía mas nerviosa.
Yo: hola – entrando a su casa y sentándome en el sofá - ¿Qué pasa?
Dani: veras – sentándose a mi lado – por suerte o por desgracia he ido haciendo buenos amigos en este mundo de la tele – no estaba entendiendo nada, pero por suerte Dani no tardo en explicármelo – entre esos amigos, hay algunos que se dedican a la prensa rosa…
Yo: ¿y? –impaciente por saber de una vez todo lo que pasaba.
Dani: pues en resumen que un amigo me ha dicho que este miércoles tenemos el “honor” –gesticulando con las manos – de ser portada de la revista cuore.
Yo: -un sudor frio recorrió mi cuerpo, me esperaba cualquier cosa menos eso - ¿tu y yo? ¿Cuándo?
Dani: el día del descampado –agaché la mirada.

Entre nosotros se creo un silencio incomodo, ambos sabíamos que la peor parte de la conversación estaba a punto de llegar pero ninguno parecía atreverse a romper el hielo…

Yo: ¿y ahora que vamos hacer? –le miré y él aparto la mirada rápidamente.
Dani: no lo sé…
Yo: -tras su reacción supe que si lo sabia – si lo sabes… el problema es que no te atreves a decírmelo.
Dani: - escondiendo la cabeza entre sus hombros – a partir del miércoles vamos a tener todos los días a la prensa encima nuestra – hizo una pausa y me miro – no quiero agobiarme.
Yo: -cogí aire e intenté que las lagrimas no cayeran de momento – perfecto… -levantándome para irme.

Dani: Espera –me pare en medio del pasillo dándole la espalda - ¿Qué vas hacer con Chino? –tras escucharle, me sequé las lagrimas que habían empezado a caer nada más levantarme y me di la vuelta para mirarle.
Yo: ¿Qué? –incrédula.
Dani: ¿vas a seguir con él? – estaba a punto de decirle de todo pero siguió hablando – si quieres cuando salgan las fotos puedes decirle que son de hace mucho tiempo… y si no te cree puedes pedirle que me llame y yo corroboraré tu versión… al fin y al cabo podemos ser buenos amigos…
Yo: ¿en serio? –No podía creerme sus últimas palabras – en serio crees que cuando crucé esa puerta –señalándola con el dedo – ¿vas a volver a saber de mi? – no pude evitar que las lagrimas cayeran delante de él - ¿En serio crees que voy a seguir siendo tu perrito faldero y cuando silbes voy a venir corriendo? – me lleve las manos a la cabeza – no sabes como me arrepiento de haber caído en tus redes… te juro que llegué a creerme que para ti yo era diferente… pero no es así… simplemente soy una más, una más que perdió la cabeza por ti, una más de las muchas que conseguiste tener y luego abandonaste –cogí aire y me sequé las lagrimas – una más que te está soltando el mismo discurso que te habrán echado las demás, creyendo al igual que ellas que algo de lo que te estoy diciendo tal vez te importará o te dolerá aunque sea un poco…

Dani: no eres una más, nunca lo fuiste… - le interrumpí.
Yo: dios, no  –mirando el techo – bastante patética estoy siendo ya, repitiendo la misma escenita que te han hecho todas… así que por favor no me sueltes el mismo discurso que ellas, no me digas que lo sientes, no me digas que soy especial, no me digas que nunca me vas olvidar –volvía a llevarme las manos a la cabeza – dime la verdad: dime que esta noche saldrás, dime que conocerás a alguien y a la mañana siguiente estarás repitiendo la misma escena pero con otra protagonista…
Dani: no es justo que me digas eso –incapaz de mirarme a la cara.
Yo: ¿Qué no es justo? –Perdiendo los nervios – lo que no es justo es que me digas hace tan solo dos putos días que vas a estar siempre y ahora me salgas con esto…
Dani: lo siento…
Yo: yo también siento que te hayas convertido en el peor error de mi vida.

lunes, 4 de junio de 2012

capítulo 17: más suya


Jueves por la mañana, abro los ojos… le veo, sonrió, levanto ligeramente la sabana que nos envuelve para comprobar que estamos desnudos.

Rio como una niña pequeña y vuelvo a mirarle, él sigue dormido... Me acurruco en su pecho, deposito un pequeño beso en este y tras comprobar que lo de anoche no fue un sueño decido volver a dormirme.

Me escondo en su cuello para respirar su olor. Cierro los ojos con fuerza, para volver a dormirme, pero no duermo, simplemente recuerdo la noche anterior…

Tras terminar el programa y cambiarme en mi camerino, me dispongo a volver a casa. Nada más salir de los estudios lo veo apoyado en mi coche.

Sonrió como un idiota al verle y me acerco lentamente a él.
Yo: ¿Qué haces aquí? –dándole dos besos, el último en la comisura.
Dani: pasar otra tarde inolvidable –sonrió todavía más si cabe al escucharle – pero hoy para que ninguno de los dos tenga que volver temprano en busca de sus respectivos coches he decidido venir en taxi.
Yo: uhh –en tono burleta – parece que el señorito ya se fía de mí al volante ¿no?
Dani: -soltando una pequeña carcajada – anda tira, antes que me arrepienta –deposita un beso en mi mejilla y se dirige a la puerta del copiloto.

Espero a que se suba y una vez dentro arranco el coche.
Yo: ¿rumbo? –mirándole intrigada.
Dani: esta vez eliges tú –colocándose el cinturón.
Yo: tu casa – suelta una carcajada y me mira sorprendido.
Dani: o la tuya ¿no?
Yo: -esta vez soy yo la que suelta una carcajada - ¿tan rápido te apetece conocer a mi padres?
Dani: gira a la derecha.

Por su última indicación deduzco que nos dirigimos a su casa. Durante el trayecto no para de ponerme nerviosa: avisándome a última hora para cambiar de carril, apurando al máximo el momento de indicarme un nuevo giro, quejándose por todo… pero sobretodo riéndose, con esa risa que provoca que automáticamente empieces a reírte aunque no te haga ni puta gracia.

Por último me indica un sitio para aparcar y tras varias maniobras salimos del coche. Me mira sonriente, mientras camina a mi lado…. Unos cuantos pasos mas y estamos en su portal.

Abre la puerta, subimos en el ascensor y cuando estamos a punto de entrar a su casa me frena.
Dani: espera – poniéndose delante mio.
Yo: ¿Qué? –extrañada.
Dani: dame 2 minutos que recojo las cosas ¿vale?

Respondo con una sonrisa y espero un rato en su rellano mientras arregla la casa. Unos minutos después abre la puerta de nuevo.
Dani: ¿he tardado mucho? –agachando la mirada.
Yo: estaba a punto de irme –miento solo para ver su reacción.
Dani: habría ido a buscarte.
Yo: ¿si? –acercándome a él que seguía apoyado en la puerta.
Dani: si – a pocos centímetros de mi boca.

Veo como cierra los ojos y abre levemente la boca para besarme, pero decido agachar la mirada y entrar en su casa dejándole con las ganas.

Veo como se relame, se muerde el labio y observa asombrado mi desplante. Cierra la puerta y decide agarrarme por la espalda.
Dani: ¿te gusta? –mientras empieza a darme un pequeño tour por su casa.
Yo: teniendo en cuenta que vives solo no está mal – me gira para quedar frente a frente.
Dani: podría estar mejor.

No me da tiempo a decir nada, sus labios me callan. Me besa como si no hubiera mañana y mientras lo hace me dirige hacia su cuarto.

Me tira en la cama y sus besos bajan lentamente hasta mi cuello, donde decide perderse un rato pero al final se separa. Apoya ambas manos en la mesa y me mira fijamente.

Dani: esta vez no quiero cagarla… -agacha la mirada.

Supongo que no quiere que piense lo que pensé con nuestro primer beso. Acarició su cara para que vuelva a mirarme y me abalanzo encima de él, quedando él ahora debajo mio. Empiezo a besarle y el entiende que esta vez no puede cagarla, que esta vez deseo exactamente lo mismo que él.

Veo como sonríe y vuelve a besarme. Acaricia mi espalda y se deshace de  mi camiseta, yo hago exactamente lo mismo con la suya.  Tras esa prenda poco a poco desaparecen todas las demás.

Hacemos el amor, sin prisa, en su cuarto, haciendo eterno ese momento, besando cada centímetro de nuestra piel y saboreando cada minuto nuestros labios.



Abro los ojos, veo que sigue dormido, vuelvo a sonreír. En ese momento recuerdo que ni siquiera cenamos anoche… pero no tengo hambre, sé que pasaría todas las noches de mi vida cenando solo sus besos y su cuerpo.

Un mensaje me devuelve a la realidad. Cojo el móvil rápidamente intentando para el tono del mensaje para que Dani no despierte.

Veo que es un mensaje de Aguirre avisándome que en media hora pasa a recogerme para hacer un reportaje en la calle. Decido quedar directamente en los estudios y salgo de la cama rumbo al baño para vestirme.

Me doy una ducha rápida, espero que a Dani no le importe, me peino rápidamente y salgo del baño. Vuelvo a la habitación y sigue dormido.

Me siento a su lado, acarició su rostro pero decido no despertarle.

Antes de irme cojo mi móvil y decido hacerle una foto mientras duerme. Le doy un suave beso en la mejilla y salgo de su casa.

Nada más subir a al coche, decido mandarle su foto con el siguiente texto:
“he tenido que marcharme a trabajar… no he podido despertarte estabas demasiado tierno”

Justo cuando iba a ponerme en marcha me llego su respuesta. Para mi sorpresa el mensaje también incluía una foto, pero esta vez la que salía dormida era yo… ¿en que momento me hizo esa foto? Me pregunté sonriente mientras leía…

“si has sido feliz un solo instante conmigo… no olvides que ese instante ya no te lo quita nadie”

En ese instante se que empiezo a ser más suya que mía.